¿Quién es el Espíritu Santo? Su Obra

Hola, te doy la bienvenida a un nuevo video de Mensaje de Cristo, continuando con la serie de videos referentes al Espíritu Santo, hoy tocaremos el tema de La Obra del Espíritu Santo.

Empezaremos dividiendo las obras del Espíritu Santo en 2 partes:

En el Antiguo Testamento:

¡Si!, el Espíritu Santo ya aparecía desde el A.T., es más, aparece en el versículo 2 del primer capítulo de Génesis, como está escrito en la versión La Biblia de las Américas: “Y la tierra estaba sin orden y vacía, y las tinieblas cubrían la superficie del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la superficie de las aguas.”, participando así en la obra de la creación.
Se involucra también en la vida de las personas como lo describe Job: “El Espíritu de Dios me creó y el aliento del Todopoderoso me dio vida. (Job 33:4 PDT)”.


Su trabajo estaba relacionado en consagrar a los líderes (Moisés), a los reyes (David), a los sacerdotes (Aarón), a los profetas (Daniel) y obreros en misiones especiales como Bezaleel a quien el Espíritu de Dios le dio toda la sabiduría necesaria para la construcción del tabernáculo de Dios. “y lo he llenado del Espíritu de Dios, en sabiduría y en inteligencia, en ciencia y en todo arte, Éxodo 31:3 RV60).

También estuvo relacionado con las profecías, como por ejemplo con el profeta Ezequías: “En ese momento algo parecido a una mano se extendió y me tomó del cabello, y el Espíritu me levantó entre el cielo y la tierra y me llevó en la visión divina, a Jerusalén, hasta la puerta de la entrada norte donde habían colocado el ídolo tallado que enfureció a Dios. (Ezequiel 8:3 PDT)”.

En el Nuevo Testamento:

El Espíritu Santo desempeña un papel fundamental en la vida y ministerio de Jesucristo, así como en la vida de cada creyente. Desde su nacimiento, pasando por su obra redentora, hasta su resurrección y su relación actual con los cristianos, el Espíritu Santo es el agente activo de la voluntad de Dios.

El Espíritu Santo y Jesucristo

  1. Nacimiento de Jesús: La obra del Espíritu Santo comienza incluso antes del nacimiento de Jesús. En Lucas 1:35, el ángel Gabriel le dice a María que «el Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra», indicando que Jesús fue concebido de una manera sobrenatural por obra del Espíritu Santo. Este es el inicio de la conexión íntima y continua entre Cristo y el Espíritu Santo.
  2. Bautismo y Ministerio: Durante el bautismo de Jesús en el río Jordán, el Espíritu Santo desciende sobre Él en forma de paloma (Mateo 3:16). Este momento marca el inicio oficial de su ministerio público y representa la unción y aprobación divina para su misión. A lo largo de su ministerio, Jesús es guiado y fortalecido por el Espíritu Santo, realizando milagros y predicando con poder y autoridad.
  3. Muerte y Resurrección: Aun en su sacrificio en la cruz, el Espíritu Santo sostiene a Jesús. Hebreos 9:14 menciona que Él «se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios mediante el Espíritu eterno». Además, la resurrección de Jesús es atribuida al poder del Espíritu Santo (Romanos 8:11), demostrando que la victoria de Cristo sobre la muerte fue posible gracias al poder del Espíritu.

El Espíritu Santo y los Creyentes

  1. Fortaleza y Consolación: Para los creyentes, el Espíritu Santo es un consolador y una fuente de fortaleza en medio de las dificultades. Jesús prometió enviar al Espíritu Santo para que estuviera con nosotros y en nosotros, recordándonos sus enseñanzas y guiándonos en toda verdad (Juan 14:16-17). De esta manera, el Espíritu Santo consuela y fortalece a cada creyente.
  2. Santificación: Una de las obras fundamentales del Espíritu Santo en los creyentes es la santificación, es decir, el proceso de apartarnos para Dios y hacernos más parecidos a Cristo. 2 Tesalonicenses 2:13 afirma que Dios «os ha escogido para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad». El Espíritu Santo actúa en nuestras vidas transformándonos y ayudándonos a vivir de acuerdo con la voluntad de Dios.
  3. Dones Espirituales: El Espíritu Santo dota a cada creyente de dones espirituales para ser usados en la edificación del cuerpo de Cristo y la obra de Dios en la tierra. Estos dones pueden incluir profecía, enseñanza, sanidad, y muchos más, cada uno dado según la voluntad del Espíritu para la edificación y beneficio de la iglesia (1 Corintios 12:7-11).

Y por último y por ello no menos importante, es quien inspiró a los escritores de la Biblia guiándolos a redactar la voluntad de Dios para nuestras vidas:

“Sobre todo, deben entender que ninguna profecía aparece en la Escritura por el deseo propio del profeta. 21 Ninguna profecía fue dicha por el impulso de algún hombre. Todo lo contrario, los profetas hablaron de parte de Dios, guiados por el Espíritu Santo. (2 Pedro 1:20-21 PDT)”

 “Toda la Escritura es un mensaje enviado por Dios, y es útil para enseñar, reprender, corregir y mostrar a la gente cómo vivir de la manera que Dios manda, 17 para que el siervo de Dios esté listo y completamente capacitado para toda buena obra. (2 Timoteo 3:16-17 PDT)”.

Hasta aquí, por el momento, esperando que este video te haya sido de bendición para tu vida, te espero con el siguiente capítulo que trataré sobre el Bautismo del Espíritu Santo.

Nos vemos pronto.

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