Responder a esta pregunta es más complejo de lo que a menudo podemos pensar. Aunque en su sentido literal significa «buenas noticias», este es «Un mensaje acerca de cómo hemos sido rescatados del peligro».
Entonces sabiendo esto, el evangelio son buenas noticias y no un buen consejo; no es una forma de vivir, no es algo que hacemos, sino algo que se hizo por nosotros y a lo que debemos de responder.
Y al ser buenas noticias, este debe de ser anunciado, como se hacen con todas las noticias.
El elemento principal de este anunciado no está vinculado a un código de ética que deba debatirse, tampoco es una lista de refranes para admirar y meditar, mucho menos una religión que deba delinearse y esquematizarse; el evangelio son noticias, y muy buenas noticias, por consiguiente deben de anunciarse públicamente.
El evangelio son las buenas noticias de que hemos sido salvados por gracia, no por obras; pero ¿de qué se nos ha rescatado?, ¿de qué peligros hemos sido salvados?, la respuesta a esto lo encontramos en la parte final del versículo de 1 Tesalonicenses 1:10 «…Él es Jesús, a quien Dios resucitó y quien nos salva del castigo que el mundo va a recibir por su pecado.» Palabra de Dios para Todos (PDT). Pero este castigo, no es como cualquiera que hemos conocido, sino que es «La ira de Dios».
El apóstol Pablo nos dice claramente en Romanos capitulo 1 por qué viene esta ira de Dios y nos describe cual es la condición humana:
18 ¡Pues lo que se conoce Dios está revelando desde el cielo es su ira! Está en contra de los que se rebelan contra él y cometen injusticias contra otros. Ellos conocen la verdad pero la ocultan con la maldad que practican. 19 Lo que se conoce sobre Dios, ellos lo saben muy bien porque Dios mismo se lo ha mostrado. 20 Porque lo que de Dios es invisible, o sea su poder eterno y todo aquello que lo hace ser Dios, se ha hecho claramente visible desde la creación del mundo. El ser humano ha podido entender todo eso con facilidad al observar la creación de Dios. Así que la humanidad no tiene excusa alguna para hacer todo el mal que hace. 21 Aunque los seres humanos conocían a Dios, no lo respetaron como él merece ni le dieron gracias. Terminaron pensando bobadas y se cerraron al entendimiento. 22 Se creían sabios, pero sólo eran unos tontos, 23 y cambiaron la grandeza del Dios inmortal para adorar ídolos, hechos con forma de simples hombres mortales, aves, cuadrúpedos y serpientes.
24 La gente estaba llena de pecado y quería hacer solamente el mal, por eso Dios permitió que fueran esclavizados por los pecados sexuales que cometían y deshonraron su cuerpo unos con otros. 25 Cambiaron al verdadero Dios por uno de mentira. Adoraron y sirvieron a la creación en lugar de adorar y servir a Dios, el Creador, a quien sea la honra para siempre. Así sea.
26 Por eso Dios los dejó seguir sus pasiones vergonzosas. Sus mujeres dejaron de tener relaciones sexuales con los hombres, que es lo natural, y empezaron a tener relaciones sexuales con otras mujeres. 27 De la misma forma, los hombres dejaron de tener relaciones sexuales con las mujeres, que es lo natural, y empezaron a desearse entre ellos. Los hombres hicieron cosas vergonzosas con otros hombres, y recibieron en sí mismos el pago merecido por su desviación.
28 Ya que la gente creyó que no era importante conocer a Dios, él los dejó que siguieran pervirtiendo su mente y terminaron haciendo lo que no deben. 29 Esta gente se mantiene haciendo toda clase de injusticia, corrupción, codicia y maldad. Viven llenos de envidia, asesinatos, peleas y fraudes. Siempre están pensando mal de los demás. Son unos chismosos; 30 hablan mal de los demás. Odian a Dios, son insolentes, orgullosos, vanidosos, no obedecen a sus padres e inventan maldades. 31 Son insensatos, no cumplen sus promesas, son insensibles y no tienen piedad de nadie. 32 Aunque saben que la ley de Dios dice que quienes hacen esto merecen morir, no les importa y siguen haciéndolo. Además afirman que están en lo correcto los que hacen todo eso.
Romanos 1:18-32.
Porque estamos separados de Dios, nos sentimos psicológicamente alienados en nuestro interior: experimentamos vergüenza y temor; también estamos socialmente alienados entre nosotros: nos echamos la culpa unos a otros tratando de evadir responsabilidades; y nos encontramos asimismo alienados físicamente de la naturaleza. Ahora experimentamos sufrimiento, trabajo pesado, degeneración física y muerte.
Después de salir del paraíso, vivimos en un mundo lleno de sufrimientos, enfermedades, pobreza, discriminación racial, desastres naturales, guerras, envejecimiento y muerte, y todo esto proviene de la ira y maldición de Dios sobre el mundo. El mundo está desquiciado y necesitamos que nos rescaten.
Todos estos problemas humanos son sólo síntomas, la causa es nuestra separación de Dios, porque no estamos reconcilliados con Él. «Así que hemos sido enviados para hablar en el nombre de Cristo. Es como si Dios estuviera llamando a la gente a través de nosotros. Hablamos por Cristo cuando les rogamos a ustedes que se reconcilien con Dios.» 2 Corintios 5:20 (PDT). Por lo tanto el enfoque principal de cualquier rescate de la raza humana, es restablecer de nuevo nuestra relación con Dios.
El evangelio son noticias de lo que Jesucristo hizo por nosotros, y no lo que hacemos nosotros. esto tiene que ver con un cambio de estado, porque como está escrito en 1 Juan 3:14: «hemos pasado de muerte a vida», y NO que «estamos» pasando de muerte a vida. Estás en Cristo o no lo estás, eres perdonado y justificado o no lo estás, tienes vida eterna o no; en esto no hay medias tintas.
Convertirse en cristiano significa un cambio en nuestra relación con Dios. La obra de Jesús, cuando se cree y se descansa en ella, de inmediato cambia nuestra posición ante Dios. Estamos «en Él».
Estas palabras que he mencionado hoy pueden parecer duras, pero Dios no quiere que te pierdas sino que estés junto con Él por toda la eternidad.